No hago canciones para gustar. Las hago para sobrevivir emocionalmente. No hago canciones para encajar en un estilo. Hago canciones que encajan con lo que siento. No cambio de estilo. Cambio de emoción. Cada canción es un estilo distinto porque cada emoción lo es.
Convertir mis emociones en canciones es mi terapia. La música es la forma más honesta que tengo de hablar. No hago música para gustar. La hago para no romperme. Para acompañar a las personas que han pasado por algo parecido y que no sientan que están solas.